Sabes cuando es el auge de las cajas de cartón plegables. Inicia en 1896 con la National Biscuit Company, ahora conocida como Nabisco, la cual distribuía y vendía las galletas sin marca en barriles y los clientes se regresaban a su casa con una bolsa de galletas.

Como se puede imaginar las galletas no eran crocantes y tenían un fuerte sabor rancio si no eran consumidas inmediatamente; esto hacía que los dueños de las tiendas, dada la imposibilidad de mantener una rotación dentro del barril, literalmente pescaran las galletas más frescas con las consecuencias antihigiénicas de este acto!

El presidente de la National Biscuit Company de aquel momento, Adolphus Green, le solicita a su socio Frank Peters el desarrollo de un empaque que garantizara la frescura y la higiene del producto. Como resultado tenemos la envoltura de las galletas en papel encerado y colocado dentro de una caja de cartón plegable impreso.

De esta forma se da inicio a las cajas plegadizas de consumo masivo para productos de bajo costo, aunque ya existían otras cajas para botellas y latas; su costo no permitía utilizarlo en productos como galletas, golosinas, cigarrillos y cereales. El costo de estas galletas era de 5 centavos de dólar

La introducción de las cajas plegadizas para galletas motivo a la empresa Uneeda (fábrica de lijas) que también marcó una huella en lo que a futuro será la simbiosis de las cajas plegadizas y el empaque- marketing.

Lo podemos observar en la publicidad, donde se puede apreciar cómo se refuerza el beneficio de un nueva caja “impermeable” y “sanitaria”, siendo utilizado como una ventaja ante los competidores que aún mantienen el barril como concepto de empaque.