Quizás no exista una mejor manera de potenciar la sostenibilidad de los envases que diseñarlos con la responsabilidad y la innovación suficientes como para otorgarles propiedades que los hagan amigables con el medio ambiente y eficientes en el cumplimiento de sus funciones.

Aspectos como la capacidad de un envase para extender la vida de los alimentos o evitar su desperdicio; la información precisa sobre los procesos y materiales utilizados en su fabricación; la explicación clara acerca de sus métodos de disposición; la reducción en su peso y calibre; el uso de materiales reciclables y reciclados; e incluso su capacidad para brindar usos distintos a los originales son iniciativas que cada día cobran mayor importancia en las consideraciones sobre el diseño, la producción, el uso y el final de vida de los envases. Este interés creciente por la sostenibilidad es valorado cada día más en los mercados de productos de consumo empacados y es un factor al que se otorga un gran peso en la evaluación de la calidad de los envases. Ejemplos recientes de esta orientación son:

Envases que han recibido distinciones en algunos de los más prestigiosos concursos de innovación en esta industria en el mundo, por el manejo responsable con el que abordan y responden a las preocupaciones ambientales de los participantes en la cadena de valor.

Enseñar a reciclar: El interés creciente de muchas empresas por potenciar el reciclaje del empaque de sus productos ha encontrado en How2Recycle un sistema estandarizado que ofrece a los consumidores instrucciones claras sobre la manera de hacerlo, a través de etiquetas y empaques inteligentes. Con esta iniciativa la organización GreenBlue obtuvo la distinción Premio de Plata, entregada por los Premios DuPont a la Innovación en su versión de 2017.

Se trata del primer sistema de etiquetado diseñado específicamente para los consumidores, con el que se responde a la necesidad de las marcas de simplificar y hacer comprensible la reciclabilidad de los envases. Con las etiquetas How2Recycle, los consumidores entienden con claridad la reciclabilidad de cada empaque, como preparar cada componente para su reciclaje, y si alguno de estos no cuenta con esa capacidad. Se destacó de esta iniciativa no sólo la capacidad de transformar el comportamiento de reciclaje de los consumidores, sino también los cambios que está generando en la concepción y el diseño de los empaques. El programa anima a las empresas que conforman la iniciativa a mirar sus empaques de una manera diferente, y a pensar en la forma en que podían hacer que estos fueran más reciclables. Una evaluación de los avances de How2Recycle y de su percepción por parte del público mostró que 76% de los participantes en una encuesta realizada por USA GreenBlue tienen una percepción más favorable de las empresas que utilizan el sistema de etiquetado How2Recycle.

Primera lata de aerosol sin uso de tintas o lacas PURITY, o la primera lata de aerosol fabricada sin el uso de tintas o lacas, diseñada y desarrollada por la empresa alemana Tubex GmbH, se llevó el galardón de Plata en la categoría Sostenibilidad del World Star 2017. Hasta ese momento era indispensable utilizar laca en las paredes internas y externas de las latas de aluminio para el proceso de formación del envase, incluso para aplicaciones de productos que no demandan un llenado muy exigente. Los jurados del concurso resaltaron el innovador concepto aplicado en la producción de este envase, que reduce de manera importante la emisión de CO2, el uso de solventes y el consumo de energía. Para lograr estos objetivos, Tubex GmbH alteró el proceso de fabricación, centrando su esfuerzo en la sostenibilidad, pero alcanzando a la vez un mejoramiento notorio de las propiedades mecánicas de la lata, tales como una mayor resistencia a la presión que incide en la ocurrencia de roturas.

El bio-cepillo En la pasada versión del concurso organizado por el Instituto Alemán de Empaque un producto atrajo la atención de los jurados: la bolsa para cepillos de dientes Biobrush, o el bio-cepillo, presentado por la empresa Nannett Wiedemann, diseñado por la agencia biobrush UG, y producido por Futamura, L.F.C. Nocke, Edelwäsche Fischer y CR8 packaging. Este empaque está fabricado a partir de bioplástico con base en celulosa y una tarjeta hecha a partir de cartón reciclado, de acuerdo con los jurados de este prestigioso premio: “se trata de una solución consistentemente sostenible desde el mismo producto hasta el material del envase y su diseño”. El envase consiste en bolsas selladas que se combinan con una pestaña de cartón hecha a partir de materiales reciclados para formar un envase que usa la mínima cantidad posible de materiales, para un cepillo de dientes también fabricado a partir de bioplástico. Adicionalmente, la impresión del envase se reduce al mínimo. La implementación consistente y sostenible del producto, el material del envase y su diseño impresionaron a los jurados.