A continuación, veremos algunos razonamientos que ponen de manifiesto la importancia que tiene el empaque:

  1. Según Czinkota y Kotabe, el empaque es necesario para entregar un producto al consumidor en buenas condiciones, trátese de una botella para champú, o una caja con recubrimiento absorbente de impactos para proteger bienes electrónicos delicados.
  2. Históricamente, el empaque se inventó en principio para proporcionar protección. En la actualidad, reconocida cabalmente su significación de marketing, el empaque es un factor principal para conseguir distribución y clientes.
  3. En los casos de los bienes de conveniencia y suministros de operación, la mayoría de compradores considera que una marca es tan buena como otra. Así que estos tipos de productos se podrían diferenciar por una característica del empaque: de boquilla que no gotee, de frasco reutilizable, con autoaplicador (como la cera líquida para calzado y el pegamento, por ejemplo). A fin de cuentas, el empaque puede convertirse en la ventaja diferencial de un producto, o por lo menos en parte significativa de la misma.

Por tanto, podemos resumir la importancia del empaque en tres puntos fundamentales:

  1. Es la parte o componente del producto que hace que este llegue al consumidor o cliente final en las condiciones adecuadas.
  2. Es el componente que puede ayudar a vender el producto; primero, logrando que el canal de distribución quiera distribuirlo (por ejemplo, al considerar que el producto es fácil de transportar, almacenar y manipular); y segundo, logrando una buena impresión en el cliente final de manera que desee adquirirlo.
  3. Puede ser el elemento que permita establecer una ventaja diferencial con respecto a los productos competidores, en especial aquellos de igual calidad.