Como parte del proceso de selección de los materiales de empaque para servicios de distribución, una unidad de servicios logísticos se asegura en considerar todas aquellas causas de daño al medicamento embalado, ya que como principal factor de riesgo están la temperatura y la humedad de traslado para salvaguardar la estabilidad del producto, sin dejar a un lado el manejo rudo, choques o vibraciones y compresiones que pueda sufrir el contenedor durante su transporte.

Es importante señalar que es básica la comunicación cliente-proveedor, ya que, el cliente provee toda la información necesaria para el manejo y preservación de su producto y el proveedor complementa el contexto con su sólido conocimiento sobre la manipulación del mismo durante el almacenamiento, embarque y transportación hasta destino final.

Actualmente es necesario fortalecer de manera robusta los canales de comunicación, puesto que la mayoría de las empresas farmacéuticas, grandes o chicas, no tienen procedimientos, guías, manuales, lineamientos que lleven a una mejor elaboración y administración de especificaciones del material de empaque, o coordinación de pruebas de funcionalidad, o pruebas de estiba entre otras tareas que determinan el buen lanzamiento de productos, cambios exitosos de  material de empaque en productos ya existentes en punto de venta e incluso en la misma resolución de problemas de envase o embalaje durante la cadena logística, desde que se inicia el proyecto de un producto hasta que llega a los distribuidores y consumidores  finales.

Por otro lado, los proveedores logísticos observan un creciente dinamismo en cuestión de proyectos de marketing y cadena de suministro por parte del giro farmacéutico pero como distribuidores de sus productos no se tiene un proceso definido para desarrollar proyectos que involucran materiales de envase y embalaje y  sobre todo que no están siendo encabezados por el área adecuada que es la de ingeniería de empaque.

Con dinamismo nos referimos por ejemplo, a los proyectos de mercadotecnia que cada vez exigen más fuerza y calidad en sus materiales publicitarios y esto involucra desde el diseño, la compra hasta su almacenamiento y la distribución de los mismos ya sea a punto de venta directa, a representantes de venta o a terceros que apoyan a la fuerza de ventas a armar toda la publicidad para presentarse en convenciones, congresos o medios de comunicación.

También podemos citar que incluso no solo el material promocional debe llegar a su destino final en buen estado, con un correcto embalaje sino también el empaque secundario del medicamento debe llegar íntegro a manos del consumidor final.

Es por ello que el área de ingeniería de empaque debe tener la total participación en la generación y entrega de información relacionada con el material de empaque o embalaje involucrado; siendo incluso el líder de los proyectos interdisciplinarios que lleven a mejoras de proceso de acondicionamiento, almacenamiento, distribución y transporte del producto. Pero ¿por qué la ingeniería de empaque debe tomar el liderazgo de proyectos de envase y embalaje?

La respuesta es sencilla, actualmente existen empresas farmacéuticas en las cuales las actividades de envase y embalaje son realizadas por áreas como calidad, ingeniería industrial, compras o mercadotecnia, las cuales tienen otras actividades prioritarias dentro de las organizaciones y no invierten el tiempo y atención suficiente a proyectos de empaque, sino que solo recopilan la información de los proveedores sin dejar procesos documentados o incluso cuando se realizan desarrollos de mejora o lanzamientos de productos nuevos, no hay una directriz adecuada para evitar re-trabajos en la elaboración y administración de toda la documentación técnica generada y que es soporte de todo un proceso que obviamente repercute en inversiones o gastos financieros.